Señas de identidad

Los orígenes del Club Deportivo Independiente de Vallecas se sitúan en el verano de 2018. Lo que comenzó como una charla informal, al poco tiempo se convirtió en un proyecto serio con un objetivo muy concreto: homenajear a Vallecas respetando y difundiendo sus valores y señas de identidad, concibiendo el fútbol no sólo como un deporte popular y democrático, sino también como una herramienta para posicionarnos en contra del fascismo, la homofobia, el racismo, la xenofobia, el machismo, la exclusión social, el individualismo, la especulación y el clasismo. Meses después (concretamente el sábado 9 de febrero) y tras una serie de enriquecedores debates, se redactan los estatutos y se firma el acta fundacional de la entidad en su sede social, el mítico pub vallecano Pon de Beber.

Teniendo claro que no somos el primer Club del estado español (ni seremos el último) que defiende un modelo popular de entender el fútbol, sí creemos que podemos aportar unas señas de identidad propias a este movimiento tan necesario, que surgió allá por 2007 con la aparición del Atlético Club de Socios y continuó con otros proyectos referenciales como el del U.C. Ceares, C.F.P. Orihuela, CAP Ciudad de Murcia o Unionistas de Salamanca, entre otros. Desde el máximo respeto al resto de clubes vallecanos, Independiente viene a sumar, con la intención de ser otra alternativa más a la práctica del deporte de base en el barrio.

¿Por qué Independiente?

La palabra independiente refleja muy bien lo que significa Vallecas: un barrio trabajador con una serie de peculiaridades que lo hacen único. El Club precisamente pretende ser un homenaje a esa historia de lucha, resistencia y asociacionismo de su gente; una historia que ha hecho del barrio un referente a nivel estatal. Esa independencia, además, la queremos extrapolar al fútbol, desmarcándonos del actual modelo, tan frío, equidistante, urgentemente mercantil y resultadista. Ese rechazo al fútbol mercantil hace que el ánimo de lucro quede totalmente descartado.

Popular.

Los socios desempeñarán un papel imprescindible en la vida del Club. Nunca serán considerados meros clientes, sino sus verdaderos dueños, a través de una participación activa y real. Ese poder de decisión queda resguardado gracias a nuestros Estatutos.

Principios y símbolos blindados.

No queremos conformamos con presumir de principios y valores. Por ello hemos decidido ir más allá y blindarlos en el artículo 5 de los Estatutos, pues esas señas de identidad son innegociables e inherentes a la propia esencia del Club. Si bien somos plenamente conscientes de que es muy difícil no acabar cayendo en alguna contradicción (por mínima que sea) estamos plenamente orgullosos de nuestros Estatutos, ya que consideramos que hemos sido muy concretos a la hora de elaborarlos, poniendo muy alto el listón.

No obstante, pese a ser un proyecto ambicioso, queremos tener los pies en la tierra. Partimos de la base de que para que el proyecto tenga sentido, su viabilidad deberá depender principalmente de los socios. En la parcela económica (en la cual la transparencia será absoluta) se abre la posibilidad de contar con patrocinadores, siempre y cuando no sean incompatibles con nuestras señas de identidad y valores. Por ello descartamos de lleno (artículo 5.4) ser patrocinados por casas de apuestas, salones de juego, prestamistas, prostíbulos, agencias de coaching, empresas de alquiler de pisos turísticos, entidades financieras, inmobiliarias y ETTs, pues entendemos que son negocios claramente perjudiciales para los intereses de un barrio popular como Vallecas.

El respeto a la simbología también queda garantizado. El nombre original del Club nunca podrá ser sustituído ni compartido por una marca comercial y la palabra Vallecas deberá estar presente siempre en el escudo (artículo 5.5). Dicho escudo, además, nunca podrá prescindir de sus colores y elementos originales (artículo 5.7). Las equipaciones deberán respetar siempre unos patrones de coherencia (artículo 5.6). Por otro lado, la sede social nunca podrá estar fuera del barrio de Vallecas (artículo 7.3)

Todas estas señas de identidad estarán por encima de los resultados deportivos (artículo 5.8). De hecho, tenemos claro que el respeto a nuestros valores es mucho más importante que, por ejemplo, un ascenso de categoría. El crecimiento deportivo e institucional del Club siempre deberá darse de una forma natural, y renunciando a la compra de plazas, ya que los ascensos deben ir unidos a los méritos deportivos y no a atajos propiciados por los recursos económicos (artículo 5.3).