<<Cuando un rival está tan por encima del resto, solo queda felicitarlo. El Vallecas demostró por qué es un claro candidato al título y, si bien se encontró con una Burdeos mucho más hecha que en la ida, acabó goleando a los locales>>
Es difícil de explicar que, en un partido que acaba 0-6, el equipo derrotado salga relativamente satisfecho y con la sensación de haber hecho las cosas bien y de incluso haber incomodado al rival. Cuando ves que el oponente es un Vallecas que, si está centrado, tiene un nivel muy por encima de la categoría, todo empieza a cobrar sentido.
Con una plantilla completísima, atlética y bien preparada, los partidos ante los de La Torre suelen jugarse al ritmo que marcan ellos, con una velocidad elevada que busca someter a los rivales y que, normalmente, acaba por decantar la balanza, sobre todo cuando se encuentran pronto con el marcador a favor, algo que ocurrió el pasado domingo apenas en el tercer minuto de juego tras aprovechar una posición clarísima de fuera de juego que el colegiado no vio.

La Segunda de Aficionados tiene estas circunstancias y, cuando juegas sin linieres, el trabajo del árbitro se complica sobremanera para ver los fueras de lugar, lo que aprovecharon los visitantes para dar un golpe tempranero sobre la mesa.
El segundo gol visitante, que llegó cuarto de hora después, demostró la calidad que atesoran los blanquiazules. En una escapada -ahora sí, correcta- de William Osongo, el delantero vallecano se coló por detrás de la defensa con velocidad y, ante la salida de Javi, amagó al arquero burdeos sin siquiera tocar el balón para que este se venciera hacia un costado y marcar plácidamente en la línea de gol. Toda una obra de arte.

Con un tercer tanto en otra posición antirreglamentaria -¡ay, los linieres…!- y un cuarto cuando ya nos encaminábamos a los vestuarios, el duelo quedó más que visto para sentencia.
Lejos de venirse abajo, los de Carlos Castellanos salieron a la segunda mitad sin miedo, con ganas de divertirse y sin dejar de creer en el plan de jugar con una defensa adelantada a pesar de los errores de apreciación del árbitro que ya habían costado dos tantos. Y es que, en los segundos 45 minutos, se pudo ver a los locales tratando de jugar desde atrás, con personalidad y llegando a campo rival con numerosos efectivos y con un juego agradable de ver y que complicaba al Vallecas la tarea de recuperar el cuero.

Ni tan siquiera los dos nuevos goles visitantes que cerrarían el marcador impidieron que los de burdeos siguieran corriendo, presionando y honrando la camiseta del caballo.
Como veníamos anunciando ya en el titular, el rival era de otra categoría, pero Independiente de Vallecas demostró que, si jugara con las ideas, la garra y el orgullo con el que lo hizo este domingo, estaría en disposición de ganar muchos más partidos.
El próximo domingo la tarea será completamente distinta. En su visita al colista de la división, la Burdeos tendrá que demostrar que puede dominar y marcar el ritmo de los partidos cuando le toca llevar el peso del juego. El Atlético Vallecas nos espera a las 15:00 del domingo 15 en la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano para la próxima reválida.
La Burdeos formó con Javi Moz (Daniel Padilla, min. 36), Fran, Chusé, Navas, Emilio, Abdoulaye, Antúnez (Diego Pereira, min.44), Álvaro, Dyermeson, Isma, Jeremy (Carlos Intriago, min. 60).