<<Independiente de Vallecas despidió la temporada volviendo a la que fuera su casa, La Unión, en el encuentro que supuso el adiós a Carlos Castellanos, entrenador de la Burdeos desde el estreno del club en la 2019-20>>
Sin nada en juego para ambos equipos, Independiente de Vallecas y Fundación Rayo Vallecano cerraron la campaña 2025-26 la pasada y calurosa tarde de domingo. Un choque en el que el fútbol pasó a un segundo plano y que sirvió como homenaje al míster local que, tras siete temporadas al mando, ha decidido dar un paso al costado para seguir el proyecto desde las gradas como un aficionado más.
Uniformados con unas camisetas conmemorativas con el lema “GRACIAS, CARLOS”, jugadores, plantilla, cuerpo técnico y aficionados se dieron cita en La Unión, en lo que parecía un guiño del destino al no estar disponible el Wilfred Agbonavare para actuar de locales. La Burdeos, aunque de manera excepcional, ejercía nuevamente de anfitrión en el lugar donde diera sus primeros pasos, junto a las vías del tren, para concluir el curso 25-26.

De esta bonita manera se cerraba el círculo de la etapa del técnico uruguayo al frente de Independiente. Un periodo que comprendió desde la fundación del club y su temporada de presentación en la 19-20 hasta el pasado domingo.
Siete campañas en las que, altruistamente, y, tanto en las buenas como en las malas, ha dirigido la nave burdeos frente a los innumerables contratiempos que se han ido presentando por el camino, pero que no han impedido que aportara todo su conocimiento, pasión, alegría, cercanía y entrega a todas y cada una de las personas que forman o formaron parte de este proyecto de una u otra manera.
Como ya dejábamos caer al inicio de esta crónica, el partido no iba a ser el eje central de la misma, y es que, en una tarde plomiza y poco inspirada, los locales -repletos de bajas y contratiempos musculares durante el choque- poco pudieron hacer y cayeron derrotados por 0-4.
Un resultado que, en una jornada como la del domingo, no sería más que anecdótico y que no iba a impedir que la temporada acabara de la mejor manera posible, con un grupo unido, contento y sonriente haciendo pasillo y manteando hacia el cielo de Vallecas a un Carlos Castellanos que quedará por siempre en la historia de Independiente.
¡Gracias de nuevo, míster!

La Burdeos formó con Daniel Padilla, Emilio, Fran, Navas, Alberto, Bryam (Jeremy Muñoz, min. 50), Álvaro, Diego, Asier, Ángel e Isma. Y a los mandos, por última vez, Carlos Castellanos.