<< El duelo del pasado domingo tuvo tres momentos clave y un hándicap recurrente, el de la falta de sustituciones, que a la postre fueron definitivos para la derrota burdeos >>
Si hubiera que elegir cuatro momentos en los que un equipo no quiere encajar un tanto -al comienzo del partido, antes del paso por los vestuarios, después del descanso y en los últimos instantes- Independiente lo hizo en los tres primeros. Unido a esto, una vez más, entre lesiones -¡Ánimo, Asier!-, sanciones y falta de altas federativas, la escueta convocatoria burdeos se completaba con tan solo 11 jugadores de campo y 2 porteros.
El partido se puso muy pronto cuesta arriba para los de Husky, en el primero de los tres momentos que comentábamos, y es que, antes del minuto 10, los de la camiseta del caballo ya se encontraban por detrás en el marcador y tenían que volver a remar en la ventosa tarde con la que nos acogió el Polideportivo Palomeras, algo que tampoco facilitaba las cosas.
Pese a todo, en una buena presión alta de Isma en la que acabó conectando con Fran, Independiente nivelaba las tablas con un gran tanto del sevillano tras un golpeo con el interior al palo largo. Quedaban 15 minutos para el descanso y el golpe en la mesa de los visitantes había conseguido diluir el dominio con el que Adepo había comenzado.
Llegábamos así a esos minutos en los que, a escasos instantes de meterse en el vestuario, a falta de un resultado mejor, lo más óptimo es no perder lo conseguido, lo mejor era que no pasara nada… estábamos ante el segundo momento clave. Un instante en el que una mala salida de balón se tradujo en una pérdida en campo propio que propició el 2-1 justo antes del descanso, no había tiempo para más.
Justo después del parón, llegó el tercer momento fatídico cuando Independiente, casi sin tiempo para entrar en calor, encajó el 3-1 que terminaba de complicar las cosas.
La Burdeos, que ya había quemado su único cambio de campo con la entrada de Luis por un tocado Bryam, empezó a acusar el palo anímico y la imposibilidad de cambiar las cosas desde la zona técnica ante la falta de efectivos. De hecho, los entrenadores visitantes tuvieron que echar mano del portero Daniel Padilla, que tuvo que hacer de delantero centro en los últimos 10 minutos en sustitución de Álvaro. Para entonces Independiente ya perdía por 4-1, un resultado con el que concluiría la contienda.
La próxima jornada Independiente recibirá a Sport Villa de Vallecas en el Wilfred Agbonavare a las 16:30h, un rival que encabeza la tabla clasificatoria con un pleno de 4 victorias en 4 partidos, 15 goles a favor y tan solo 2 en contra.
La Burdeos formó con Charly, Emilio, Chusé, Chule, Diego Martínez, Diego Pereira, Álvaro (Dani Padilla, min. 80), Bryam (Luis, min. 46), Fran, Ruddy e Isma.