<< La Burdeos realizó una actuación bastante completa que finalmente resultó insuficiente ante la profundidad del banquillo y la intensidad visitante; pese a ello, a punto estuvo de rescatar un empate en el último suspiro >>
Llegaban ambos conjuntos con dos victorias en dos partidos disputados, si bien los visitantes venían con un demoledor bagaje de 12 goles a favor por tan solo 1 en contra que hacía prever que la tarde en el Wilfred Agbonavare sería complicada.

Una vez más, los problemas de Husky para completar el banquillo debido a los dichosos trámites burocráticos, que tan lento avanzan desde la Federación, suponían un hándicap más que importante. Especialmente ante un oponente como el Atlético Vallecas, que propone un fútbol de alta intensidad e ida y vuelta y que, a pesar de las dos expulsiones que sufrió en la jornada anterior, llegaba a la tarde del domingo con 17 jugadores convocados.

Aun así, el partido comenzaría y terminaría parejo. De hecho, fue la Burdeos quien dio el primer aviso con un remate de Ruddy que escupió la cruceta. Casi inmediatamente después, en uno de tantos balones largos y cruzados con los que los visitantes buscaban la espalda entre lateral y central, un despeje defectuoso de la zaga local quedó en la frontal y el delantero atlético no perdonó y puso el 0-1 en el marcador.

El golpe no desconcertó a un Independiente muy serio, que siguió haciendo su partido y que, entre otros factores, gracias a las conducciones de Asier, empezaba a merodear el área rival. En una de estas, el mediocampista vasco forzó el córner con el que llegaría el tanto de la igualada, obra de Ruddy de cabeza tras un remate en el primer palo.

El gol le salió caro a los locales ya que, en la jugada en la que forzó el saque de esquina, el 14 burdeos se llevó un golpe en la rodilla que le obligó a ser sustituido prematuramente por Bryam.

La segunda mitad transcurrió por los mismos derroteros que la primera: un duelo disputado, físico y trabado en el que ambos conjuntos trataban de llegar con sus diferentes estilos. Independiente lo hacía jugando más por bajo, con combinaciones y salidas rápidas a la contra o tras recuperación alta, mientras que los atléticos continuaban con su juego más directo y de segundas jugadas.

Precisamente, en el enésimo balón largo a la espalda de la zaga burdeos llegaría el definitivo 1-2 a falta de media hora de partido. Los chicos de Husky y Alberto lo siguieron intentando una y otra vez, en busca de rascar al menos un punto que justificase su gran esfuerzo colectivo, algo que se acentuó aún más cuando el rival se quedó con un jugador menos a falta de 10 minutos.

Así, hasta el último suspiro, las tentativas locales rozaron el tanto del empate, una igualada que se escabulló en el epílogo del partido cuando, en una internada de Diego Navas en la que se reclamó penalti, el balón rechazado le cayó a Fran en el área, pero el disparo del sevillano se topó con la pierna -o mano- de un defensor visitante en la misma línea de gol -aunque varios de los asistentes al choque hablaban de que el cuero había traspasado la raya-, haciendo que los tres puntos se mantuvieran en el casillero atlético.

La próxima jornada Independiente visitará a Adepo Palomeras “B”, a las 17h en el Polideportivo Palomeras, en un duelo que enfrentará a dos conjuntos que comparten posición en la tabla clasificatoria con 2 victorias y 6 puntos.
La Burdeos formó con Charly, Luis, Chule, Daniel Navas, Diego Martínez, Diego Pereira (Chusé, min. 70), Álvaro, Asier (Bryam, min. 33), Fran, Ruddy y Diego Navas (Daniel Padilla, portero, permaneció en el banquillo).