<< La Burdeos volvió tras el parón veraniego y dio el pistoletazo de salida a la temporada 26-27 de la mejor manera posible: con un triunfo como local y con la sensación de que hay un grupo de jugadores con ganas de hacer las cosas bien y de competir como bloque >>
La tarde en el Wilfred Agbonavare se presentó gris, como avisándonos de que ya se acabó el verano, de que la rutina ya había vuelto y, con ella, todas las responsabilidades, obligaciones y compromisos. En la otra cara de la moneda, eso también suponía que se acabaron las pruebas, que los amistosos y la pretemporada quedaban atrás y que volvía el fútbol de verdad. Significaba que volvía Independiente.

Y lo hacía con un nuevo ciclo donde, a los mandos de Husky y Alberto desde la zona técnica, los vallecanos tratarán de ser un bloque muy competitivo en este grupo 19 de la Segunda de Aficionados. El domingo pusieron la primera piedra del nuevo proyecto, y lo hicieron con esa palabra muy en mente: bloque.
Como es habitual en las primeras jornadas de cada temporada, las bajas por falta de tránsfers, reconocimientos médicos y demás trámites burocráticos hacen que los equipos lleguen un poco con lo justo. De esta manera, Independiente se presentó con 14 jugadores, alguno de ellos sin apenas entrenamientos previos, para el gran estreno. Como también es lógico, los primeros compases de fútbol tampoco suelen ser los más fluidos, algo a lo que tampoco contribuía la tendencia al juego directo por parte del rival.

Aun así, la iniciativa casi siempre corrió a cargo de una Burdeos que salió muy bien plantada al terreno de juego, demostrando que van todos a una y que -aún a riesgo de sonar repetitivo- si compite como un bloque, va a complicarle mucho la vida a los oponentes.

Pasados los primeros minutos de tanteo, Españoleto continuó proponiendo una -quizá- excesiva verticalidad en su juego, lo que hizo que fueran un equipo demasiado largo y que empezaran a aparecer huecos en la medular. Así, cuando los defensas locales conseguían recuperar y conectar con Pereira, Álvaro o, incluso un escalón más arriba, con Asier, la Burdeos comenzaba a generar acciones de superioridad numérica que llevaban el peligro al área visitante. Primero fue Diego Pereira quien avisó desde la frontal y después Asier quien pecó de generoso al buscar a Aitor en vez de definir por su cuenta… pero ahí se acabaron las concesiones.

Rondando la media hora de juego, el centrocampista vasco, esta vez sí, se animó a mostrarnos el gran disparo de media distancia que tiene y puso el 1-0 colándola por el palo largo desde fuera del área. Eran los mejores minutos de los locales.
Con la inercia de la ventaja en el marcador, Independiente comenzó a jugar cada vez más en el área rival y, cuando ya casi nos encaminábamos a los vestuarios, en un córner forzado tras un gran remate del debutante Diego Navas desde el pico del área que el portero rival desvió, un balón sin dueño cayó nuevamente en las botas de Asier para que, sin miramientos, fusilara la red y duplicara la ventaja local.

Tras el descanso, el partido entró en una fase un tanto más anárquica, sin dueño. Los locales no terminaban de amenazar a la contra salvo en contadas ocasiones y cualquier despiste podía hacer que pasáramos de la tranquilidad a los nervios en unos instantes.
A falta de 20 minutos, Españoleto se quedaba con 10 jugadores tras la enésima infracción de uno de sus centrocampistas. Pero, lo que tendría que haber sido una situación óptima para amarrar el partido, se esfumó 3 minutos después cuando, tras un córner cerrado, un balón a media altura y con varios rebotes se introducía en las redes burdeos para ponerle picante al choque.

Por suerte para los locales, el atisbo de reacción de los visitantes se iba a ver cortado de raíz casi en la jugada siguiente cuando, en una contra bien llevada por Aitor, este encontró a un Diego Navas en carrera que, picando el balón con clase por encima del guardameta de Españoleto, terminó de matar el partido para asegurar que los tres puntos se quedaban en casa.

Aún hubo un último sobresalto para los de Husky. En el último minuto, el árbitro decretó penalti a favor de los visitantes. Un lanzamiento que detuvo Daniel Padilla para poner el broche de oro a un gran debut colectivo de Independiente.

La siguiente cita para los nuestros será el próximo domingo a las 19:00h en el José Durán, donde se verán las caras ante la A.D. Madrid Sur.
La Burdeos formó con Daniel Padilla, Luis (Emilio, min. 32), Chusé, Daniel Navas (Bryam, min. 76), Diego Martínez, Diego Pereira, Álvaro (Ruddy, min. 62), Asier, Fran, Diego Navas y Aitor.