Entrevistas

Entrevista a Hugo Córdoba, capitán de Independiente de Vallecas

Hablar del centrocampista asturiano Hugo Córdoba (Noreña, 1990) es hacerlo de una pieza importantísima del equipo en la primera temporada de su historia, tanto dentro como fuera del campo. Aprovechando el parón competitivo hemos querido hablar con él.

Lo primero es lo primero. ¿Cómo te encuentras? ¿Qué tal llevas el confinamiento?

Pues dentro de lo que cabe, relativamente bien. Me mantengo ocupado trabajando con una jornada ligeramente reducida, aprovechando para ver películas y series, leer algún libro pendiente, manteniendo el contacto con videollamadas, y haciendo algo de ejercicio en poco más de un metro cuadrado. Un poco como la mayoría de la gente.

Aunque todo eso no quita para que esté preocupado por los parientes y amigos, como todo el mundo, tanto por los familiares más vulnerables, como por mi madre que es enfermera, por los amigos y amigas que se están quedando sin trabajo estas semanas…

Tienes mucha experiencia en el fútbol popular. Háblanos un poco de tu trayectoria…

Como a muchos y muchas de los que participamos en Independiente, los equipos de fútbol popular son referentes para nosotros. En mi caso, desde que conocí el proyecto del CAP Ciudad de Murcia en 2011, mantengo una admiración por estos clubes. Eso ha hecho que dentro de unas circunstancias concretas haya podido jugar en el Atlético Club de Socios (2013/2014) y en el Rosal FC entre la 2016/2017 y la mitad de la 2017/2018, hasta que emigré a Madrid.

Por lo demás, mi trayectoria es un ir y venir con el equipo de mi pueblo, el Condal Club, de Noreña (Asturies). Pasé por todas las categorías desde los 6 años hasta la categoría cadete, en la que fiché por el TSK Roces (Xixón), donde estuve cuatro años en los que llegué a debutar en División de Honor juvenil. El último año de juvenil, lo disputé en el equipo de Liga Nacional del CD Romanón. Ya en categoría senior, volví al Condal para alternar entre el filial y primer equipo (Tercera división) durante tres temporadas. Después vendría un año jugando a fútbol sala con la buena gente del Granda FS, y mi participación en el Atlético de Socios durante mi primera migración a Madrid.

Tras mi regreso a Asturies, volví a jugar en el Condal, alternando de nuevo entre el filial y primer equipo una temporada más. Por motivos laborales no jugué la siguiente, y la desaparición del Condal “B” (por una sanción aquel año) durante la siguiente temporada, y la renovación del Rosal FC como club de fútbol popular, hizo que apostara por ese proyecto hasta volver a mudarme a Madrid por trabajo. Y cuando parecía tras año y medio parado que el fútbol federado había terminado para mí, apareció Independiente de Vallecas.

¿A día de hoy y en pleno parón, qué balance deportivo haces de la temporada que está realizando Independiente?

Yo al menos estoy satisfecho. Obviamente, todos soñábamos con hacer un temporadón, pero es muy complicado crear un equipo desde cero, donde sólo dos jugadores de veinticinco se conocían entre sí antes de comenzar la temporada. Eso ha derivado en una evolución muy irregular en lo que a resultados se refiere. Creo que el objetivo a nivel deportivo era asentar una base de jugadores y de estilo, que poco a poco se están consiguiendo y serán importantes de cara a futuras temporadas donde es posible que los objetivos deportivos sean más ambiciosos

¿Y a nivel individual qué balance haces? ¿Cuáles son tus características como jugador?

A nivel individual ha sido bastante desastre. Una lesión en la primera jornada hizo que me perdiera prácticamente por completo la primera vuelta del campeonato, y aunque ya he disputado varios encuentros, aún sigo resentido de la misma, así que siendo sinceros, aún no he podido estar al 100% en ninguno de los encuentros. En cuanto a mis características, como jugador he ido también pasando por fases.

De niño era un extremo rápido y con gol. En edad juvenil y los primeros años de senior, pasé a ser un media punta técnico, incluso delantero ocasional. Y desde hace unas cuantas temporadas me he asentado como medio centro posicional, donde me encuentro muy cómodo. En lo que se refiere a aptitudes, que ahí estarán los entrenadores para corroborarlo o no, creo que puedo ser más provechoso en cuanto a temporización, posicionamiento, ritmo o sentido del juego que el desequilibrio que pudiera aportar con los pies.

¿Cómo está siendo trabajar con Carlos Castellanos y Edu Arroyo?

Tanto Edu como Carlos son dos tipos excepcionales, y como han repetido en varias ocasiones desde la directiva, casan a la perfección con el proyecto. Parte del buen rollo del vestuario es gracias también al buen ambiente que generan con su cercanía. En la parte deportiva, se están llevando todo el marrón de la creación de un equipo desde cero como comentaba anteriormente, pero aún así han sabido sacar una buena versión de la plantilla en encuentros como el Atlético Artilleros o El Valle. El no renunciar a una filosofía de posesión de balón en una categoría tan poco agradecida como esta, seguramente sea muy importante para asentar una base deportiva dentro del Club en temporadas futuras.

¿Cuál crees que es la mayor virtud del equipo? ¿Y la asignatura pendiente?

La unión del vestuario es algo que no había vivido en ninguno de los equipos anteriores en los que había participado. Se que queda muy bonito decirlo así, y lo hemos repetido hasta la saciedad, pero cualquiera que ha convivido en una disciplina deportiva o incluso laboral, sabrá de la importancia de tener un buen ambiente.

La asignatura pendiente es la regularidad, desde luego. Quizás achacable a que muchos de los compañeros llevábamos alguna temporada sin jugar, otros habían tenido vagas experiencias futbolísticas, y eso se ha transformado en falta de experiencia futbolística (que no es lo mismo que de madurez) en muchas situaciones, lo que ha derivado en una irregularidad imperdonable para cualquier equipo que pretenda tener mayores aspiraciones.

¿Cómo fue y cómo explicas el proceso de hermanamiento de la plantilla? Más que nada teniendo en cuenta que ningún jugador os conocíais y pese a ello hay un envidiable ambiente dentro y fuera del vestuario.

Pues quiero pensar que es el carácter del proyecto. Es el único club que conozco en el quetodos los jugadores buscaban estar en ese equipo, y no es el club el que busca a losjugadores. En consecuencia, los jugadores tenemos muchas cosas en común que se pusieron de manifiesto desde el momento en que nos juntamos los primeros seleccionados en el Ponde, allá por julio. Y por supuesto, que la situación del Club sea envidiable por su grada y el trabajo diario de la directiva, hace que la gente dentro del vestuario se sienta orgullosa de pertenecer a él.

Si tuvieras que quedarte sólo con una cosa…¿qué es lo que más te motiva del proyecto dentro del campo? ¿Y fuera?

Con mucha diferencia, el buen rollo con la gente. Tanto dentro como fuera del campo. A mí generalmente no me entusiasman especialmente las victorias, ni me fastidia el día una derrota, pero saber que pase lo que pase somos una piña (equipo y afición) me parece fundamental, y de eso el Indepe va bastante sobrado.

¿Qué momento de la temporada recuerdas con especial cariño?

Hay un par de ellos, muy diferentes entre sí. El primero fue la salida al campo el primer partido de liga, contra el Vallecas B, por los nervios. No sabíamos que pasaría en la grada, si habría 10 ó 100 personas, ni como reaccionarían durante el encuentro. Oírles cantar, gritar, los “uuuuuy” y los “¡vamooooos!” fueron la confirmación, y la manera real de darnos cuenta de que aquello (esto) iba a ser algo grande.

El segundo, creo que ya se ha repetido dos o tres veces al menos. Una me pilló en la grada, pero la otra dentro del campo. A dos muy buenas intervenciones de mi compañero y paisano Héctor, la grada tras un silencio sepulcral se arrancó con el Santa Bárbara Bendita. Que esta gente que “no conoces de nada” te haga sentir como en casa, al menos para quienes tenemos que emigrar (forzadamente) de nuestros hogares, te pone la piel de gallina. Por supuesto, el aliento de toda la grada cuando volví tras tres meses y medio lesionado fue muy emocionante, pero esa sería la respuesta fácil.

Fuíste uno de los primeros jugadores en conocer el proyecto. ¿Qué hizo que te interesaras por el Club ? ¿Tus expectativas se han cumplido? ¿Qué crees que hace diferente a Independiente?

En general, cualquier proyecto de esta índole me interesa. Pero la mayor presencia de un contenido social por redes sociales, hizo que pidiera conocer a los fundadores del proyecto antes de apuntarme a las pruebas para jugadores. Y esa charla que mantuve con Dani y Joaquín hizo que viera que era un proyecto serio. Seguramente fue esa “seriedad” la que hizo que de verdad me enganchara al proyecto. Mis expectativas se han cumplido con creces, el proyecto es mejor aún de lo que podríamos esperar en un principio, el problema es que seguramente cada vez todos le iremos exigiendo un poco más…

Creo que hay dos cosas que hacen diferente a este proyecto: una es el barrio (Vallekas es un sitio idóneo para reivindicar un fútbol horizontal y cercano a las clases populares) y otra la determinación del proyecto (con posicionamientos político-sociales que no suelen ser habituales en la parte institucional de los clubes).

¿Qué significa Vallecas para ti?

Pues incluso para un asturiano, Vallekas es posiblemente el barrio más conocido del estado español. Famoso por ser un barrio obrero, con una red de movimientos asociativos y de reivindicación social de sobra conocido. Eso hace que cualquiera con interés por los movimientos sociales se fije en él, y hace también que un proyecto como el del Independiente tenga más sentido si cabe.


Los hinchas preguntan…

¿Eres igual en el fútbol que en el trabajo? Jorge Morales

Nunca lo había pensado, pero puede que sí. Trabajo como diseñador gráfico, y diría que intento cumplir primero lo básico para sacar adelante cada proyecto. Después, y solo si se puede, ya intentaría añadirle “fantasía”. Quiero pensar que en el fútbol intento tener esa misma filosofía.

¿Tu canción favorita de la hinchada? Javiredfirm

La de Santa Bárbara Bendita aparte (que comentaba en otra pregunta), siempre fui bastante del “lololo” y el movimiento en grada, por eso la versión del Bella Ciao y la de Freed from Desire diría que son mis favoritas.

De todos los momentos vividos esta temporada, ¿cuál crees el que define más a Independiente? Daniel Vivancos

Diría que el postpartido del día contra el Madrid Río. Jugamos un domingo a las 14:00 hs y estaremos casi todos de acuerdo en que deportivamente tocamos fondo. Perdimos e hicimos un partido horrendo en muchos sentidos. El vestuario tras el partido fue todo un poema: caras largas, charlas duras e incredulidad. Sin embargo salimos y allí estaba nuestra gente para abrazarnos y decirnos que no pasaba nada, y que nos fuéramos juntos a tomar unas cervezas. Creo que eso define a Independiente: venimos a jugar y a hacerlo lo mejor posible, pero lo importante es quiénes somos y cómo lo hacemos.

¿Con qué jugador te sientes más cómodo en el campo?

Seguramente sea con Zuzen con quien tengo más compenetración desde que comenzó la temporada. Por posición y porque ha sido indiscutiblemente el jugador más regular en lo que llevamos disputado de la temporada. También mencionaría a Javier Zapata; tener un central que transfiera la tranquilidad que transmite él, para un medio centro defensivo como yo es muy importante.


¿Te gustaría un partido contra el Ceares? Jmvc86

Me encantaría. Especialmente contra ellos por ser un club asturiano y referente en el fútbol popular, pero también sería tremendo jugar contra el Tarraco, Ciudad de Murcia, Rosal, UP Palencia, Xerez Deportiv. Eso sí, deportivamente si nos coge el Ceares por delante ni nos enteramos.


¿El gol que recuerdas con más cariño? pelayo_mce34

Ni idea. Estaba pensando en goles que yo metiera, pero me di cuenta que el gol que recuerdo con más cariño fue el de Sergio Rueda, el 10 de mayo de 2015. A diez minutos del final hizo un golazo de falta directa con el que nos proclamamos campeones de Tercera División asturiana por primera (y única) vez en la historia del Condal Club. Ganando la liga contra todo pronóstico. Además, aunque mi papel fuera testimonial, formaba parte de aquella plantilla, lo que lo hizo más emocionante si cabe.


¿Se parece este proyecto al del Rosal? rafasuarezrodriguez

La idea es parecida, y ambos proyectos son esenciales, pero aunque nacen de una misma filosofía de fútbol horizontal, participativo y social, cada proyecto es un mundo. Las características externas del Independiente no son las mismas que las del Rosal, ni tampoco que las del Atlético de Socios (el otro equipo en el que jugué), ni las de los otros clubes de fútbol popular. Por mencionar alguna diferencia, el Independiente nace desde cero, socios nuevos, jugadores nuevos, simbología nueva, en un barrio enorme…y el Rosal es un club histórico que se renovó, con lo que implica tener ese peso histórico de casi 90 años, tener una plantilla prácticamente confeccionada del año anterior, con un campo lejos del barrio. Todo ello tiene sus partes positivas y negativas.


Cuestionario burdeos…

¿Recuerdas el primer partido de fútbol al que acudiste como espectador?

Seguramente los primeros partidos que vi como espectador serían del Condal CF en Regional Preferente y de sus categorías inferiores. Pero creo que fuera del fútbol regional, el primer partido de fútbol profesional al que asistí fue un Sporting de Gijón 0 – 1 Celta de Vigo, de la 97/98. Tenía 7 años, diluviaba y fue un partido infumable. Fue la temporada del récord histórico negativo del Sporting en Primera.

¿Y tu primer partido como futbolista?

Oficial recuerdo que fue en Cancienes, un pueblo del concejo de Corvera. Subí a jugar con los benjamines con una ficha falsificada, porque en minibenjamines (o prebenjamines) no existía liga aún, aunque sí jugábamos amistosos.

¿Qué jugador te marcó de niño?

De muy niño era una cuestión meramente pasional, me gustaba el crack del Sporting, Ígor Lediakhov; y el asturiano que destacaba en ese momento, Luis Enrique (a pesar de que jugase en el Madrid y el Barcelon). Algo más coherentemente y menos pasional, cuando empecé a entender algo de fútbol, era ver jugar a Fernando Redondo.

¿De qué equipo eres hincha?

La verdad es que ahora mismo apenas sigo a ningún equipo. De vez en cuando miro algún resultado, pero sigo pagando mi cuota de socio (y apoyando) del Condal CF, Rosal FC e Independiente de Vallecas.


¿Mejor jugador de la historia?

El Diego.

¿Y de la actualidad?

Messi, con mucha diferencia con el segundo.

¿Tu banda favorita?

Entre Dixebra y Obrint Pas estará la cosa.

Una canción que te recuerde a Independiente…

Por el proyecto podrían ser otras, pero El día de los muertos de La Pulquería se convirtió inesperadamente en la canción que se escucha (y canta) en el vestuario antes de cada partido. Es inevitable asociarla ya al equipo.

¿Películas favoritas?

Good Will Hunting (Gus Van Sant), El viento que agita la cebada (Ken Loach), Los Edukadores (Hans Weingartner), Amour (Michael Haneke) y Estiu 1993 (Carla Simón).

¿Libros?

Las venas abiertas de América Latina (Eduardo Galeano), Marcos: el señor de los espejos (Vazquez Montalbán) y Amarraza (Fernando Gonzali).

Una comida…

Suena a tópico para un asturiano, pero no hay nada comparable a fabes hechas por mi abuela y con buena materia prima.

Una ciudad que te gustaría conocer…

Valparaíso (Chile).

¿A qué te dedicas fuera del fútbol?

A nivel laboral soy diseñador gráfico.

* Fotografía: Alex Molina

Entrevistas

Entrevista a Carlos Castellanos y Edu Arroyo, entrenadores de Independiente

Edu Arroyo (Valencia, 1988) y el uruguayo Carlos Castellanos (Montevideo, 1961) fueron los elegidos para dirigir el banquillo de La Burdeos durante la primera temporada de su historia. No es la primera vez que trabajan juntos, ya que antes de sumarse a Indepediente trabajaron juntos en clubes como el Pozuelo y el Unión Aravaca (donde la pasada temporada dirigieron al juvenil).

Apenas faltan unos partidos para que termine la primera vuelta de la temporada 2019/20 en el Grupo 7 de la Tercera Regional Madrileña. Buen momento para entrevistarlos y analizar el momento deportivo en el que se encuentra el Club.

¿Qué balance global hacéis cuando falta poco para que se complete la primera mitad de la temporada? ¿En qué punto se encuentra el equipo si tomamos como baremo vuestras expectativas iniciales?

Carlos Castellanos: El balance hasta final de año es bueno, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades que hemos encontrado por el camino, algunas previstas y otras imprevistas. La escasez de campos supone que desde los clubes nuevos como el nuestro solo podemos entrenar dos horas a la semana, mientras que nuestros rivales entrenan cuatro horas y media. Es importante tener en cuenta que se ha creado un equipo de la nada en muy poco tiempo y que muchos jugadores llevaban años inactivos. Sin embargo, han puesto todo de su parte y están muy comprometidos, lo cual ha ayudado a acortar los plazos para llegar donde queremos estar.

Hubo un punto de inflexión tras el partido con Madrid Río en el que, como cuerpo técnico, cambiamos algunos criterios y éstos fueron asimilados muy bien y de manera rápida por los jugadores. Pensamos que no estamos todavía al cincuenta por ciento de nuestro potencial, pero sí consideramos que estamos aproximadamente en el punto que esperábamos cuando empezamos a entrenar de cara a la liga.

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene afrontar una temporada con una plantilla 100 % nueva al tratarse del primer año del equipo?

Carlos Castellanos: Ventajas no veo ninguna, pero sí tiene muchos inconvenientes. La plantilla debió definirse muy rápido y en solo dos días de pruebas a las que concurrieron más de cien jugadores. La posibilidad de equivocarse era muy grande, pero tuvimos mucha suerte de habernos quedado con buenos jugadores y buena gente. En ese momento, una vez seleccionada la plantilla, comenzó el duro trabajo de convertir un grupo de jugadores en un equipo, con la necesidad, además, de hacerlo contrarreloj por tener la competición muy próxima.

A la tarea de preparar un equipo para que juegue de una manera determinada había que sumar el hecho de que nadie conocía futbolísticamente a sus compañeros, por lo que cada uno tenía que aprender, no solo su papel concreto en el equipo sino también su rol en función de los demás. Otro inconveniente es que un equipo nuevo puede, en ocasiones, dar la sensación de estar en un punto de evolución más avanzado de lo que en realidad está, provocando una peligrosa confusión y una cierta complacencia. Es en esos momentos en los que hay que trabajar más y dar otra vuelta de tuerca al equipo.

Edu Arroyo: La principal ventaja yo diría que es que la plantilla no viene con vicios adquiridos como grupo. Con esto me refiero a que, siendo cada jugador distinto y proviniendo cada uno de un lugar y una manera de ver el fútbol, a la hora de desarrollar un modelo de juego prácticamente estamos partiendo de un lienzo en blanco sobre el que desarrollar nuestra idea de fútbol. Obviamente siempre habrá jugadores que se adaptan mejor o más rápido a nuestro sistema, pero el partir de cero les da a todos la oportunidad de entrar en juego y a nosotros de moldear el aspecto del equipo.

Por el contrario, esta ventaja también tiene su lado malo y es que, vicios aparte, el equipo partió con la ausencia total de automatismos en el mes de agosto y las distintas sociedades, conexiones y conocimiento en general entre jugadores se están teniendo que dar conforme avanzan los entrenamientos y partidos; lo que se une a las desventajas que ya ha comentado Carlos.

¿Hasta qué punto están afectando las numerosas bajas por lesión?

Carlos Castellanos: Qué duda cabe que las lesiones han sido una importante merma justo cuando necesitábamos crear una identidad y debíamos consolidar el trabajo. Tres lesiones fueron particularmente perniciosas para el equipo por su larga duración, las de Hugo Córdoba, Rafa Galváñ y Javier Hernández, pero hubo muchas más. En algunos partidos tuvimos 10 jugadores fuera. Sin embargo, esta situación tuvo un lado positivo.

Nos permitió conocer mejor a toda la plantilla y comprobar cómo responde en situaciones extremas. Algunos jugadores dieron un paso adelante y se hicieron importantes en ausencia de otros. Jorge Saguar y Fernando García son ejemplos perfectos de esto. Ahora, por primera vez, intentaremos tener a toda la plantilla a disposición y a Edu y a mí se nos presentará un problema de consideración, porque la competencia por jugar va a ser feroz.

Edu Arroyo: Están siendo una complicación principalmente por dos motivos. El primero y más obvio es que el abanico de jugadores entre los que elegir para hacer la convocatoria de dieciséis se ve reducido (en ocasiones las convocatorias “se han hecho solas”) y por tanto, la competencia interna se puede ver afectada y hay que adaptar, modificar o sustituir algunas de las tareas pensadas para los entrenamientos.

El segundo apunte es que las numerosas lesiones nos están obligando a reinventar posiciones para jugadores que, en un principio, no pensábamos que fueran a actuar en dichas demarcaciones. Y digo apunte y no inconveniente porque, aunque lo pudiera parecer en un principio, la necesidad ha hecho que descubramos que algunos jugadores pueden rendir extraordinariamente en posiciones que, en un primer momento, no considerábamos idóneas para ellos.

Javier Zapata y Edu Arroyo, durante un partido de pretemporada (Alex Molina)

¿Cuáles son las principales virtudes del equipo a nivel futbolístico? ¿Y en la faceta humana?

Carlos Castellanos: Este equipo no va a jugar nunca del todo como nos gusta a los dos y como han jugado otros equipos nuestros. Hemos tenido que adaptarnos a los jugadores y buscar el mejor estilo para esta plantilla. Pese a esto, sí se están viendo algunas buenas combinaciones y movimientos sin balón que hemos entrenado. Las virtudes que destacaríamos del equipo son su esfuerzo y solidaridad en el campo, su mentalidad ganadora y su capacidad de aprovechar los espacios que aparecen con ataques rápidos.

En fase defensiva el equipo ha conseguido comprimir el campo para limitar las posibilidades de maniobra del rival. En lo humano, ambos coincidimos en decir que nunca hemos entrenado a un grupo mejor que éste. La relación que existe entre los jugadores y la relación que tenemos el cuerpo técnico con ellos es inmejorable. El compañerismo que existe en el equipo es total y todos sin excepción se identifican plenamente con el Club.

¿Qué falta por pulir?

Carlos Castellanos: Hace falta tener un poco más de paciencia en algunos momentos, saber conservar el balón y escondérselo al rival. Debemos perder menos balones y, para ello y para iniciar los ataques con mayor claridad, debemos dar mejores apoyos a los compañeros. Hasta hace poco teníamos que mejorar la salida de balón sin asumir demasiados riesgos, y aunque debemos seguir practicando este aspecto del juego, está claro que hemos progresado. Debemos aprender a acelerar el juego cerca del área rival y resolver las jugadas con pocos toques y desmarques por detrás de la defensa. Esto ultimo está resultando difícil de conseguir.

Si hubiera que quedarse con un partido, ¿en cuál de ellos el equipo reflejó mejor vuestra idea?

Carlos Castellanos: Ambos coincidimos en que ha habido dos partidos destacados hasta el momento. El primero fue contra Atlético Artilleros, un rival con años de preparación y que se mueve por el campo como un equipo profesional. No es un equipazo ni destaca en ninguna faceta en particular, pero no comete errores ni falla. En esta categoría eso vale mucho. Independiente llegó a ese partido con dos meses escasos de existencia y de experiencia como equipo de fútbol y a pesar de ello no solo estuvimos a la altura, sino que le dimos un buen susto. Hubo periodos del partido en el que Artilleros no conseguía salir de su campo y se percibía el nerviosismo en su banquillo.

Al final perdimos por un par de errores, pero el nivel de concentración que mostraron nuestros jugadores, el entusiasmo y la calidad también nos permitió competir de igual a igual con un equipo que nos lleva años de preparación y que siempre se ha nutrido de algunos exprofesionales. El árbitro del partido comentó, al finalizar el mismo, que esa mañana había pitado un encuentro de Primera Regional y que el nuestro con Artilleros había sido superior.

El otro partido, y el que elegimos como el mejor, fue el último contra el Valle de Valdebernardo. Aunque mucho menos espectacular que ante Artilleros, el equipo modificó su plan de juego radicalmente y plasmó a la perfección en el campo lo que habíamos entrenado durante la semana para anular a un rival peligrosísimo y acabar ganando 4-0. Los jugadores tuvieron un mérito enorme y no podemos más que expresar nuestra admiración por su seriedad, tenacidad y por la línea ascendente que han mostrado en los tres últimos encuentros del año. La verdad que con este grupo todo es más fácil.

¿Qué creéis que hace diferente a Independiente?

Carlos Castellanos: Independiente nace como algo más que un club de fútbol. Es el resultado de una idea de lo que debe ser no solo un club sino también la sociedad en general. En Independiente el fútbol es una forma de expresar unos ideales y, aunque todos tenemos el mismo deseo de ganar, el éxito deportivo no es una obsesión ni es lo que mueve a la directiva ni a los socios.

En un mundo en el que la pérdida de derechos ha ido en aumento, en el que la injusticia y la desigualdad es lo normal, Independiente representa todo lo contrario y presta su nombre a acciones solidarias muy necesarias. Desde siempre el fútbol se ha utilizado para distraer a parte de la sociedad de sus problemas y lograr una pasividad muy cómoda para quienes quieren mantener el statu quo, pero en Independiente se utiliza el fútbol como vehículo para realizar buenas obras y concienciar a las personas.

Los hinchas preguntan…

¿Que el portero tenga buen juego de pies y buena salida de balón es importante para vuestro equipo? Damjanovic.13

Carlos Castellanos: El buen juego de pies del portero es una ventaja y es preferible que lo tenga, pero no nos parece primordial. Para nosotros, lo principal de un portero es que pare bien, que haga todo lo que siempre se ha exigido a un portero. En eso somos muy clásicos. Por ejemplo, algunos laterales tienen mucho nombre porque atacan bien, a pesar de que defiendan de forma regular. A los especialistas les pedimos principalmente que hagan bien lo que es su especialidad. Si después pueden ofrecer otras cualidades, mejor, pero no nos parece fundamental, y mucho menos en Tercera Regional.

Carlos Castellanos dando instrucciones en el banquillo (Alex Molina)

¿Qué es lo que más os hace sentir más orgullosos de entrenar a Independiente de Vallecas? Cristian Miranda

Carlos Castellanos: Hay muchas razones para sentirse orgulloso de este club. En primer lugar los valores que recogen los estatutos. Valores de justicia, convivencia y decencia convierten a Independiente en un club diferente, un club que pone énfasis en aquello en lo que cree. Es un club en el que todas las personas tienen la misma importancia y además reconoce y valora la contribución de cada uno. Ése ha sido un gran logro de la directiva, que marcó las pautas desde el primer momento y creó una entidad que, por lo que representa, atrae a gente que comparte ideas y sentimientos.

Nos enorgullece también formar parte de un Club que tiene una gran comunión con los socios y aficionados porque convierte a Independiente en una gran familia. Nunca olvidaremos el apoyo y el cariño sincero recibido de la afición cuando tuvimos una mala racha de resultados. Todo lo contrario a lo que ocurre en la mayoría de los clubes. En los malos momentos se ve cómo son las personas de verdad, y por eso agradecemos la fuerza que nos dieron todos.

¿Sobre qué modelo de juego y metodología trabajáis? Manuclalo

Carlos Castellanos: Llevamos ya años entrenando juntos y, además de una buena amistad, tenemos afinidad futbolística. Los dos pensamos que el balón es lo más valioso y por eso hay que cuidarlo al máximo. Solo puedes marcar gol cuando tienes la pelota, por eso preferimos tenerlo nosotros para aumentar nuestras posibilidades ofensivas y limitar las del rival. Cuando tenemos el balón queremos que se mueva con velocidad y mayoritariamente en corto, con muchas combinaciones rápidas. Ésa es la idea.

Estamos convencidos que los balones largos son la mejor manera de perder la posesión, salvo situaciones muy claras en las que la jugada pida un pase así. En definitiva, el juego es principalmente asociativo, aunque preferimos hablar de alternancia porque si no parece que te encierras en un solo modelo. En defensa queremos un equipo muy compacto, con poca distancia entre líneas y dentro de la misma línea.

Somos partidarios de los entrenamientos integrados en los que simulamos situaciones de partido para que resulte más fácil transferir lo entrenado a la competición. Así, además, los jugadores tienen más contacto con el balón y mejoran su técnica. Hay que tener en cuenta que entrenamos dos días a la semana y una hora cada día, que es poquísimo. La falta de campos nos obliga a hacerlo así. Entonces hay que maximizar los entrenamientos y enfocarlos de una manera que no haríamos si dispusiéramos de más tiempo.

A menudo hay que meter más conceptos de lo recomendable por el simple hecho de que si no lo hiciéramos iríamos con meses de retraso en el plan de juego. También es verdad que, por hacer eso, se les pide a los jugadores que asimilen muchas ideas en un plazo muy corto, y eso es arriesgado.

Pregunta para el gran Castellanos: diferencias que encuentres (organización, afición, filosofía, ideología) entre esta experiencia de La Burdeos y la que tuviste hace ya alguna temporada en Atlético Artilleros. ¡Gracias, maestro! PD: el Fulham vuelve a la Premier. VkVikal

La verdad que no tiene nada que ver en ningún aspecto una experiencia con la otra. En lo único que coincide es que estuve en los dos clubes en su temporada de debut en la competición. En cuanto a organización, estos primeros meses de Independiente superan claramente a los de Artilleros. La estructura que hay detrás del equipo, el reparto de responsabilidades, la planificación y la puesta en marcha del proyecto y de todo tipo de decisiones sitúa a Independiente muy por delante. Por otro lado, la filosofía y la ideología no tienen parangón. Independiente es un proyecto social, cimentado en unos principios y valores, en el cual el fútbol es un objetivo, pero también es un vehículo.

El Artilleros, salvo que haya cambiado desde que estuve, pero creo que no, es un proyecto puramente futbolístico en el que ganar lo es todo. Desde el principio se decía que el objetivo era ascender a Tercera División. No quiero que se entienda como una crítica al Artilleros porque no lo es. Simplemente, es una forma distinta de plantear la creación de un club de fútbol. Artilleros fue fundado por personas de la inmobiliaria Redpiso y cuenta con un fuerte apoyo económico. Desde el primer día tuvo una sede, con bar, mesa de billar, etc. Ha tenido en su equipo a exprofesionales.

Lo nuestro es todo más humilde, pero creo que esa humildad es nuestra fuerza, y lo cierto es que, a pesar de todo, en el campo competimos con ellos de igual a igual. He dejado mis comentarios sobre la afición para el final, porque merece un capítulo aparte. La respuesta de los aficionados a esta idea que es el Independiente ha sido monumental, tanto en la cantidad de seguidores que tenemos como en la intensidad del apoyo. La escena de los jugadores y los aficionados cantando juntos y saludándose después de cada partido es emocionante, ganemos, empatemos o perdamos.

Cuando perdemos, como es lógico, falta la euforia del triunfo y todo es más apagado, pero el cariño igual está ahí. No sé si los aficionados saben lo que significan para la directiva, el cuerpo técnico y los jugadores, pero les aseguro que es mucho. Una cosa deben saber: todo lo que hacemos es por la afición, con el propósito de devolverle una pequeña parte de lo que nos da. En Artilleros no había afición como tal y creo que todavía no la hay.

¿Qué os motivó para entrenar a este equipo y cómo conocisteis el Club? Pablo GCasallo1

Carlos Castellanos: Estoy en Independiente gracias a Edu. Él conocía a los fundadores por su relación con el Rayo Vallecano y cuando lo invitaron a formar parte del proyecto, Edu me preguntó si me quería sumar. En primer lugar, siempre fue mi intención seguir entrenando junto a Edu, por la buena relación que tenemos y porque somos capaces de trabajar de forma consensuada. Todo lo hablamos y siempre somos capaces de llegar a un acuerdo. Por otro lado, cuando conocí más a fondo el proyecto me pareció que era algo que valía mucho la pena y que quería formar parte de ello.

Edu Arroyo: Como bien dice Carlos, conozco a los fundadores de la grada del Estadio de Vallecas, de sus previas y sus post partidos. Allí me empezaron a hablar del proyecto, que me pareció espectacular desde el primer momento, y me ofrecí a ayudar en lo que fuera posible. Si soy sincero, en ese instante no imaginé que nos sentaríamos en ese banquillo y pensé que colaboraríamos de cualquier otra forma. Pero la opción surgió y, cuando se lo comenté a Carlos y la idea le atrajo, la decisión fue más que fácil.

¿Qué os está pareciendo la respuesta de los aficionados? Jsaez280

Carlos Castellanos: Todo lo que digamos de los aficionados es poco. Para ser sinceros, nunca esperamos algo parecido, pero a medida que avanzaba el verano nos íbamos enterando del número de socios que se daban de alta y de las personas que querían acompañar al Club en este proyecto. Aun así, no dejamos de asombrarnos y de alegrarnos cada fin de semana al ver la cantidad de gente que sigue al equipo, el colorido que aporta y el apoyo que nos brinda con sus cánticos.

Ese apoyo se nota que sale del corazón y parece que los aficionados se lo pasan bien antes, durante y después de los partidos, y de eso nos congratulamos. También es importante cómo, en concordancia con los principios y valores del Club, los aficionados se suman a las iniciativas tanto políticas como sociales que se organizan. Como dijimos en respuesta a otra pregunta, el Club es una gran familia en la que todos sus integrantes son importantes.

¿Cómo veis el avance de la liga con la mala racha pasada y los partidos que nos quedan por jugar? Sanzvk

Personalmente estamos muy contentos con la liga que estamos haciendo y la evolución del equipo. Empezamos muy bien, con resultados extraordinarios, pero lo cierto es que los resultados llegaron antes que el juego. Ganábamos partidos cuando todavía estábamos lejos de ser un equipo y cuando se cometían muchos errores. Vivíamos por encima de la realidad. Técnica y tácticamente nos quedaba mucho por mejorar. Como es lógico, esos errores y la falta de cohesión que existía nos penalizó con toda justicia y tuvimos que reaccionar con velocidad y con rigor para revertir la situación lo más rápido posible.

Decidimos entonces pasar a una nueva etapa en la que dejamos de ser comprensivos con algunas situaciones por tratarse de un equipo nuevo y empezamos a pedir la competitividad y el nivel de un equipo hecho y con años a sus espaldas. La respuesta de los jugadores no pudo ser mejor. Ellos quisieron dar un salto de calidad igual que lo queríamos nosotros y se emplearon al máximo en los entrenamientos y en los partidos.

En cierto modo, el bofetón de la mala racha fue positivo. La mejora desde entonces ha sido evidente, con una mejor noción táctica, una reducción clara de los errores y un juego más simple pero efectivo que nos ha permitido ganar tres partidos seguidos sin recibir ningún gol en contra. Está claro que volveremos a perder, quizás alguna vez por goleada, pero lo importante es que el equipo está entrando en una fase de desarrollo rápido y que su funcionamiento está siendo bueno.

A veces ganar o perder un partido depende de pequeños detalles. Suena a tópico, pero es así, por lo que un resultado de forma aislada puede no significar mucho. Para nosotros, lo más importante de los últimos partidos ha sido ver la mejora colectiva e individual, cómo cada jugador conoce mejor su labor y se coloca con más acierto en el campo. Pensamos que todavía podemos dar mucho más y que no hay motivo para que no luchemos por ascender.

Los jugadores, conforman un grupo extraordinario. Algunos tienen un nivel futbolístico alto y otros, quizás menos habilidosos, nos han sorprendido por lo que han mejorado, por su esfuerzo y sus ganas de ganarse un sitio en el equipo. Cada uno aporta algo muy importante y, afortunadamente, estamos en una situación en la que las ausencias se cubren sin que el equipo se resienta. La verdad que estamos muy tranquilos juegue quien juegue, porque sabemos que todos cumplirán.

En cuanto al trato y a las personas, para nosotros, mantener la armonía y el buen ambiente en una plantilla es fundamental. En otros sitios hemos tenido que trabajar para conseguirlo, pero en el Independiente es algo natural. Es inherente al Club y al equipo. La calidad humana del grupo es fenomenal y no hay nadie que no esté a la altura.